Giornale Roma - Cámaras, micrófonos e IA: el proyecto camboyano para conocer y proteger la fauna

Cámaras, micrófonos e IA: el proyecto camboyano para conocer y proteger la fauna
Cámaras, micrófonos e IA: el proyecto camboyano para conocer y proteger la fauna / Foto: TANG CHHIN Sothy - AFP

Cámaras, micrófonos e IA: el proyecto camboyano para conocer y proteger la fauna

La remota cadena montañosa de los Cardamomos, en Camboya, alberga un particular dispositivo a base de micrófonos ocultos, cámaras e inteligencia artificial. No es espionaje, sino un proyecto capaz de registrar el día a día de su fauna, para conocerla y protegerla mejor.

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Un ejemplo de ello son los gritos grabados, en medio del crepitar de la lluvia, de un gibón crestado que trata de alejar a los intrusos.

Ratha Sor, responsable de biodiversidad y ciencias en la oenegé Conservation International (CI), apunta que los sonidos de ese primate constituyen un "indicador de que nuestro bosque sigue vivo".

Mostrando la gran diversidad de especies, desde pangolines hasta elefantes, que encontraron refugio en estas montañas, los defensores del medio ambiente esperan garantizar su futuro en un país que perdió más de un tercio de su cobertura forestal en los últimos 25 años.

La cordillera de los Cardamomos, que se extiende por más de un millón de hectáreas en el suroeste de Camboya, está considerada una de las últimas grandes selvas tropicales de la región.

Durante décadas fue devastada por una deforestación desenfrenada y su fauna quedó diezmada por la caza furtiva.

En 2024, la oenegé Conservation International publicó los resultados del primer estudio realizado mediante cámaras ocultas, que reveló la presencia de más de 100 especies que habitan la zona central de la cordillera, de las cuales cerca de una veintena son vulnerables o están amenazadas de extinción.

Esta iniciativa, para la que se utilizaron cerca de 150 cámaras capaces de activarse automáticamente sin intervención humana, se repetirá este año.

Se complementa con campañas permanentes de vigilancia, mediante cámaras escondidas en las áreas donde es probable encontrar animales, que permiten comprender mejor su evolución y comportamiento.

- Macacos, dholes y elefantes -

La AFP acompañó este mes a defensores del medio ambiente, guardabosques y habitantes de la zona para recuperar y reemplazar cámaras y micrófonos instalados en el bosque.

Miembros de la comunidad local, como Pan Sok, perteneciente a la minoría indígena Chong, indicaron a Conservation International dónde colocar los dispositivos.

A sus 50 años, Pan Sok vive fuera del bosque pero se define a sí mismo como un "hombre de la selva", tras haber pasado años recolectando resina de los árboles.

Cuando vio las imágenes en blanco y negro filmadas por una cámara que ayudó a instalar, dio cuenta del "orgullo" que sintió al observar macacos de cola de cerdo, cánidos salvajes amenazados conocidos como dholes y sus animales favoritos: los elefantes.

"Mis esfuerzos dieron frutos", declaró.

Algunas de estas especies se observan con cierta frecuencia en otras zonas del sureste asiático, pero avistarlas en los Cardamomos es bastante inusual.

Un guardabosques dijo a la AFP que no había visto ni un solo elefante en 12 años de patrullas.

Aunque las cámaras ocultas permiten observar a muchos habitantes del bosque, los gibones rara vez son captados porque viven en las copas de los árboles y se desplazan con demasiada rapidez.

Por ello, Conservation International está recurriendo a monitores bioacústicos y a la inteligencia artificial.

- Inteligencia artificial entrenada -

El equipo dedicó tres meses a entrenar un programa de aprendizaje automático para identificar los sonidos registrados por decenas de sensores instalados en diez sitios diferentes.

En apenas seis semanas, los dispositivos grabaron cerca de 800 gritos.

Posteriormente, el equipo etiquetó casi la mitad de los datos para enseñar a la inteligencia artificial a distinguir si "es un gibón o no lo es", explica Ratha Sor.

La IA procesó después el resto de los datos y, en el futuro, será entrenada para diferenciar a los machos de las hembras. Más adelante, se espera que sea capaz de reconocer los llamados de individuos concretos.

Los expertos afirman que la caza furtiva ha disminuido en la región pero, durante la visita de la AFP, un guardabosques encontró restos de una trampa.

Sin embargo, los proyectos de infraestructura, especialmente la construcción de presas, siguen impulsando la deforestación. "Eso escapa a nuestro control", lamenta Ratha Sor.

Durante los últimos cinco años, la zona protegida de los Cardamomos Centrales perdió cerca de 7.000 hectáreas de cobertura forestal, según datos de Global Forest Watch.

Ratha Sor espera que la recopilación de pruebas sobre la extraordinaria riqueza de la fauna local demuestre la necesidad de preservar el bosque.

M.Russo--GdR