Giornale Roma - Andy Burnham, entre la política y su pasión por el fútbol

Andy Burnham, entre la política y su pasión por el fútbol
Andy Burnham, entre la política y su pasión por el fútbol / Foto: Toby Shepheard - AFP

Andy Burnham, entre la política y su pasión por el fútbol

Andy Burnham, futuro primer ministro británico y uno de los políticos más populares de Reino Unido en los últimos tiempos, según las encuestas, tiene en el fútbol su mayor pasión. Aficionado del Everton, llegó a decir que ese equipo era una de sus prioridades, por encima del Partido Laborista al que pertenece.

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"Después de mi familia, las tres cosas más importantes de mi vida son el Everton Football Club, el Partido Laborista y la Iglesia católica", dijo en 2009, en una entrevista al diario The Guardian, cuando en aquella época ya se hablaba de sus aspiraciones a liderar la formación política.

En otro artículo, también en 2009, el propio The Guardian mostraba la pasión futbolera y su compromiso con el Everton, equipo de Liverpool, su ciudad de nacimiento.

"El fútbol es la gran pasión de Burnham y ha prometido conservar su abono de temporada en Goodison Park (antiguo estadio del Everton) si llega a convertirse en primer ministro", afirmaba el diario.

Burnham estuvo muy implicado en la campaña por la justicia para las víctimas de la tragedia del estadio de Hillsborough, en Sheffield, donde murieron en 1989 casi cien hinchas del Liverpool, el gran rival local del Everton.

- De religión católica -

El laborista se convirtió entonces en una de las figuras políticas más comprometidas con la búsqueda de la verdad y la rendición de cuentas en aquella tragedia, lo que le granjeó un enorme respeto entre los aficionados de ambos clubes de su ciudad natal.

Pese a la intensa rivalidad entre Everton y Liverpool, Burnham suele poner como ejemplo la solidaridad mostrada por ambas aficiones en cuestiones sociales y comunitarias, algo que considera representativo del carácter de su ciudad.

Liverpool tiene fama de ser la ciudad más católica de Inglaterra por una combinación de historia, inmigración y composición social, más que por una tradición inglesa propiamente dicha.

Empujados por una gran hambruna en el siglo XIX, cientos de miles de ciudadanos de Irlanda llegaron a Liverpool, el puerto británico más cercano.

La inmensa mayoría de esos inmigrantes eran católicos. Muchos acabaron estableciéndose permanentemente en la ciudad, en lugar de continuar hacia Estados Unidos.

"Mi padre no es católico, pero mi madre sí. A él le preocupaba conocer por primera vez a la familia de ella, porque en aquella época la religión era muy importante en Liverpool. Pero ese día el Everton había jugado fuera de casa contra el Blackburn y, cuando llegó a conocer a la familia Murray, se dieron cuenta de que él había estado en el partido y ellos también. Así que todo fue un "¡Entra, Roy!", afirmó en una entrevista.

Burnham ha construido una imagen de político cercano, pragmático y profundamente vinculado a las preocupaciones cotidianas de las comunidades del norte de Inglaterra.

- Estudios en Cambridge -

Licenciado en Filología Inglesa por la Universidad de Cambridge y de 56 años, fue elegido diputado laborista en 2001, por la circunscripción de Leigh, en el norte de Inglaterra, y dejó el Parlamento británico en 2017, cuando ganó los comicios por la alcaldía del Gran Mánchester.

"Mi mujer es neerlandesa y procede de una familia muy futbolera, así que eso ayudó mucho. Nos conocimos en la universidad y ella tenía una carrera mucho más prometedora que la mía, pero tuvo que sacrificarlo todo cuando obtuve la candidatura parlamentaria por Leigh", afirmó en una ocasión.

Durante los gobiernos laboristas de Tony Blair y Gordon Brown ocupó varios cargos significativos, entre ellos el de ministro de Salud.

Su salto a la alcaldía del Gran Mánchester transformó su carrera política.

Desde ese puesto, impulsó políticas de transporte, vivienda y salud pública, además de convertirse en un firme defensor de la descentralización del poder en Reino Unido.

Su popularidad creció especialmente durante la pandemia del covid, en 2020, cuando protagonizó un enfrentamiento público con el gobierno del conservador Boris Johnson por la financiación destinada a las regiones sometidas a restricciones sanitarias.

Aquella disputa lo convirtió para muchos en el símbolo de un norte de Inglaterra que reclamaba mayor atención y recursos desde Londres.

Ahora, instalado en la capital, impulsará esas demandas.

P.Caruso--GdR