Giornale Roma - Mónaco recibe al papa León XIV para una visita relámpago y sorpresiva

Mónaco recibe al papa León XIV para una visita relámpago y sorpresiva
Mónaco recibe al papa León XIV para una visita relámpago y sorpresiva / Foto: Filippo MONTEFORTE - AFP

Mónaco recibe al papa León XIV para una visita relámpago y sorpresiva

El papa León XIV realiza este sábado una visita relámpago a Mónaco, una elección inesperada para su primer viaje en Europa Occidental, ya que este principado católico es conocido sobre todo por sus casinos, sus multimillonarios y una rampante opulencia.

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En las relucientes calles de Montecarlo, los carteles con la efigie del jefe de la Iglesia católica contrastan con los brillantes autos deportivos y las multitudes de turistas, muchos de los cuales desconocen por completo el evento.

A lo largo del recorrido del papamóvil por la calle Grimaldi, una de las principales arterias del centro de la ciudad, los comerciantes han destacado en sus escaparates los colores de la bandera del Vaticano: amarillo y blanco.

Si bien algunos se muestran indiferentes ante la visita, Isabel Fissore, la dueña de 62 años de una pequeña joyería, consiguió invitaciones para asistir a los encuentros con el pontífice, un exmisionero en Perú, en donde incluso se naturalizó, con una reconocida sensibilidad social.

"Es histórico que los dos Estados más pequeños del mundo se reúnan para llevar el mensaje de paz, luz y amor al mundo. Somos un pueblo pequeño, pero grande de corazón", dijo a la AFP.

Con el objetivo de superar los estereotipos, las autoridades han hecho hincapié en las largas relaciones diplomáticas con la Santa Sede y en la dimensión espiritual de su país, uno de los pocos en Europa donde el catolicismo sigue siendo la religión de Estado.

Para el arzobispo de Mónaco, monseñor Dominique-Marie David, el papa también va al encuentro de "otras culturas, otros países, otros orígenes, otras lenguas" en el principado, donde conviven personas de unas 140 nacionalidades.

- "Júbilo popular" -

Solo el 8% de los 39.000 habitantes de este territorio de 2 kilómetros cuadrados, de los cuales una cuarta parte son de nacionalidad monegasca, se declaran practicantes, pero los bancos de las iglesias siguen siendo uno de los últimos lugares donde se codean multimillonarios, empleadas domésticas y albañiles.

En sus discursos, que serán pronunciados en su totalidad en francés, León XIV debería abordar la defensa del medioambiente, una causa muy querida por el príncipe Alberto II.

También el papel de Mónaco en Europa y "la protección de la vida en todas sus formas", según el director del servicio de prensa del Vaticano, Matteo Bruni.

Una fórmula que abarca la oposición al aborto -prohibido en el principado- y a la eutanasia, pero también la denuncia de todo conflicto, un mes después del estallido de la guerra en Oriente Medio que ha desestabilizado la economía mundial.

Con más del 90 % del personal de la policía, la gendarmería y los bomberos monegascos desplegados y un presupuesto de entre cinco y seis millones de euros, el gobierno no ha escatimado en medios para recibir a León XIV: ha desplegado pantallas gigantes y anuncios en los medios, además de cerrar varias carreteras.

"Deseamos que haya una gran cantidad de personas para dar una cálida bienvenida al sumo pontífice. Es importante que haya un verdadero júbilo popular", declaró el jueves Christophe Mirmand, ministro de Estado o el equivalente a primer ministro.

Tras llegar en helicóptero, León XIV será recibido a partir de las 09H30 (08H30 GMT) en el Palacio Principesco, la residencia oficial de la dinastía Grimaldi, donde se reunirá con Alberto II.

Después de saludar desde el balcón, se dirigirá a la catedral de la Inmaculada Concepción para reunirse con la comunidad católica, y luego a la plaza de la iglesia de Santa Devota, dedicada a la patrona de Mónaco.

El punto culminante será, a media tarde, una misa al aire libre en el estadio Louis II, donde se espera la presencia de 15.000 personas.

A una semana de la Pascua, la fiesta más importante del calendario cristiano, esta visita permitirá también medir la popularidad del pontífice estadounidense, más discreto que su predecesor, el argentino Francisco, entre los fieles de Francia y de la vecina Italia.

G.Galli--GdR