El papa León XIV afronta en Lourdes las agresiones sexuales en la Iglesia
Aclamado durante dos días por cientos de miles de fieles en París, el papa León XIV inició este domingo en Lourdes la etapa más difícil de su primer viaje a Francia, con las agresiones sexuales en la Iglesia en la agenda.
El pontífice debe reunirse con siete víctimas en la tarde, pero a primera hora del día, antes de un encuentro con los obispos franceses, oró un instante ante una obra de arte que simboliza el sufrimiento de estas, constató un periodista de AFP.
Su penúltima jornada en Francia también estará marcada en este importante centro de peregrinación católica en los Pirineos con un nuevo baño de masas y una misa en la pradera del santuario de Nuestra Señora de Lourdes, ante 150.000 personas que acudieron desde el alba.
Familias, grupos, religiosos y religiosas avanzaban con paso firme, a menudo equipados con sillas plegables, mientras unos altavoces difundían cánticos en este importante centro de peregrinación católica en los Pirineos.
"Cuando vemos el enorme entusiasmo, nos decimos que la fe católica no está perdida en Francia. Está renaciendo", dijo a AFP Xavier Courau, un joven de 16 años junto a un grupo de un centenar de estudiantes de Burdeos.
Un entusiasmo popular acompaña el viaje de cuatro días de León XIV: 800.000 personas, según el Vaticano, participaron el sábado en una misa en los Campos Elíseos de París y, un día antes, 80.000 jóvenes lo acogieron como una estrella del rock en el Estadio de Francia.
Los diarios dominicales de este país oficialmente laico se hacían eco en portada con imágenes del pontífice tomadas en París: "Feliz como un papa en Francia", "Que la alegría perdure" o "Día de concordia", titularon.
- "Tiene que hacerse justicia" -
A las 16H00 GMT, el líder de 1.400 millones de católicos en el mundo se reunirá con las siete víctimas de agresiones sexuales en el seno de la Iglesia en Francia, pero este formato, que ya usó durante su visita a España donde pidió "verdad, justicia y reparación", generó malestar.
Los colectivos de víctimas criticaron no ser recibidos y las siete personas invitadas advirtieron incluso en un comunicado que "dialogar no significa avalar", "ser recibidas no significa renunciar" a las "exigencias".
Preguntado por estas críticas, el arzobispo de París, Laurent Ulrich, subrayó al medio Franceinfo que el papa iba a manifestar "una consideración por las personas, (...) la atención de un pastor hacia personas y no simplemente hacia un problema".
A su llegada a Lourdes, el sábado por la noche, León XIV ya no vio en la fachada de la basílica los mosaicos de Marko Rupnik, sacerdote esloveno acusado de agresiones sexuales. Esta obra monumental fue ocultada para permitir a las víctimas volver al santuario, según la diócesis local.
La Iglesia en Francia se ve sacudida desde hace años por las revelaciones de agresiones sexuales en su seno. En 2021, un informe encargado por obispos y monjas estimó en hasta 330.000 el número de victimas menores desde 1950.
El entonces papa Francisco expresó su "inmenso dolor" y llamó a la Iglesia francesa a "emprender un camino de redención", pero este no fue el último escándalo.
Las acusaciones salpicaron también al difunto abate Pierre, una popular figura de la lucha contra la exclusión, y se denunciaron agresiones en colegios católicos.
"No hay que ponerse una venda en los ojos", estimó Paul, que prefiere no dar su apellido y para quien "tiene que hacerse justicia". "El papa está ahí también para manifestar esta justicia", agregó este hombre de 31 años.
- "Como si llegara Dios" -
León XIV es el tercer jefe de la Iglesia católica, después de Juan Pablo II (1983 y 2004) y Benedicto XVI (2008), en visitar la gruta y el santuario... como papa. Personalmente, ya lo hizo con 19 y 29 años, como Robert Francis Prevost.
Para celebrar su presencia, esta ciudad de unos 13.600 habitantes se engalanó con los colores amarillo y blanco del Vaticano y bautizó un puente con su nombre, mientras que comercios y restaurantes exhiben el retrato del pontífice.
Un papa en Lourdes "es el Santo Grial, es como si llegara Dios", aseguró a AFP Anne-Marie Mazars, de 56 años, quien viajó a Lourdes junto a su amiga Jackie Belloc, de 59, que luce un tatuaje de un rosario en su hombro izquierdo.
El lunes, el pontífice concluirá su viaje en Metz, una ciudad del noreste que Francia disputó con Alemania durante las dos guerras mundiales, para lanzar un discurso sobre paz y la Unión Europea, ante mandatarios del bloque.
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E.Mazza--GdR