Sin una mayoría clara, los partidos árabes tienen la llave para formar gobierno en Israel
Los partidos árabes tienen probablemente la llave para formar gobierno en Israel tras unas elecciones, en las que el bloque de derecha de Benjamin Netanyahu y el centrista de Gadi Eisenkot no han conseguido una mayoría clara con casi el 80% de los votos escrutados.
Pese a una participación de casi el 78%, la más alta desde 1999, los resultados parciales y las estimaciones de los principales medios dibujan un panorama fragmentado.
Con el 77,6% de los votos contados, el bloque de Netanyahu lograba 54 de los 120 escaños del Parlamento, sin alcanzar los 61 necesarios para obtener la mayoría.
La coalición opositora de Eisenkot contaba con 49, mientras que los partidos árabes tendrían 17 bancas, un récord.
Yussef Jabareen, el líder de la Lista Unificada -una coalición de izquierda de mayoría árabe- hizo un llamado a formar "una verdadera alianza judeoárabe" para desbancar a Netanyahu, quien con 19 años discontinuos en el poder es el primer ministro más longevo del país.
No obstante, es probable que estos resultados parciales cambien con el transcurso de las horas.
Sarah Confino, una jubilada de Tel Aviv, dijo que estaba "decepcionada" por el resultado inconcluso "porque quería que Gadi Eisenkot obtuviera una victoria contundente".
Pero Ben Tzyon Vayolid, un metalúrgico de la misma ciudad, espera que el bloque de Netanyahu gane. "Hizo todo lo posible para asegurar nuestra victoria y ganamos, y seguimos ganando", afirmó.
- "Panorama transformado" -
Ante la ausencia de una mayoría clara, podrían avecinarse semanas de negociaciones para armar alianzas e incluso nuevas elecciones si estas fracasan.
El presidente israelí, Isaac Herzog, instó a los partidos a "hacer todo lo posible" para formar una coalición y así evitar nuevos comicios.
Un empate podría beneficiar a corto plazo a Netanyahu, quien permanecería como primer ministro interino hasta que se forme un nuevo gobierno.
Se espera que los resultados completos estén disponibles el jueves por la noche o el viernes por la mañana.
El foco se centra en una posible alianza entre el bloque de Eisenkot y los partidos árabes, dos fuerzas críticas a Netanyahu que, juntas, podrían formar una mayoría.
Pero esta coalición no es evidente en un país donde la minoría árabe, que representa el 20% de la población, sufre una fuerte discriminación y en el que la idea de colaborar con sus representantes resulta inaceptable para una parte de la mayoría judía.
"La participación árabe ha aumentado de manera realmente espectacular, hasta el punto de transformar el panorama" político, declaró a la AFP Gideon Rahat, politólogo de la Universidad Hebrea de Jerusalén.
Pero el 7 de octubre generó "mucha desconfianza y mucho miedo" entre la mayoría judía hacia la minoría árabe, añadió.
De momento, solamente el líder del principal partido de izquierda de Israel e integrante del bloque de Eisenkot, Yair Golan, se mostró a favor de esta alianza.
"Tenemos una responsabilidad. Y tenemos la oportunidad de formar un gobierno de cambio en asociación con los ciudadanos árabes de Israel", escribió en X.
Sin una alianza de este tipo, la situación parece estar de momento en un punto muerto, aseguró Ilana Shpaizman, profesora de ciencias políticas en la Universidad de Bar-Ilan.
"Netanyahu no tiene forma alguna de formar un gobierno" con sus aliados actuales y el bloque de Eisenkot deberá "o bien formar un gobierno con los partidos árabes, o bien establecer un gobierno minoritario", dos opciones que hasta ahora han sido rechazadas por el bando de la oposición, sostuvo.
- "No queda nada" -
Las elecciones se llevaron a cabo en un momento en que Israel se ve cada vez más aislado en la escena mundial, debido a la guerra en Irán y la campaña militar en Gaza, donde los residentes expresaron el miércoles su incertidumbre sobre el impacto de estos resultados para ellos.
"Nuestro temor es que estas elecciones puedan dar lugar a la llegada de un líder aún peor y de personas más violentas y sanguinarias", declaró a la AFP Huda Al Huli, una desplazada de Gaza.
Otro residente, Thabit al Amur, manifestó que incluso si el actual mandatario permaneciera en el poder, "prácticamente no queda nada en Gaza sobre lo que Netanyahu pueda infligir más destrucción".
Sin embargo, se ha comprometido a crear un ambiente más inclusivo dentro de Israel y a frenar a los colonos violentos en Cisjordania.
G.Pozzi--GdR