La Cámara de Representantes de EEUU vota a favor de frenar a Trump en la guerra con Irán
La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó el miércoles un texto que ordena frenar la guerra contra Irán, una medida simbólica que supone un golpe político para el presidente Donald Trump, mientras se estancan los esfuerzos por alcanzar un acuerdo.
Semanas de complicadas negociaciones, marcadas por una retórica aguda y brotes de violencia, no han logrado desembocar en un acuerdo para terminar el conflicto y reabrir el estrecho de Ormuz, ruta clave para el suministro mundial de hidrocarburos.
Washington y Teherán han enviado mensajes contradictorios en los últimos días: Irán afirmó el miércoles que no se logró "ningún avance tangible", mientras que Trump volvió a mostrarse optimista al decir a los periodistas en la Casa Blanca que podría suceder "durante el fin de semana".
Pero en el último episodio de violencia, funcionarios kuwaitíes informaron que las hostilidades se reanudaron el miércoles con un ataque con drones iraníes contra una terminal de pasajeros del Aeropuerto Internacional de Kuwait, que dejó un muerto y 63 heridos.
A raíz de estas nuevas hostilidades, cuatro legisladores del Partido Republicano de Trump se unieron el miércoles a los demócratas para votar 215 a 208 a favor de la reprimenda pública.
La resolución fue en gran medida simbólica, ya que el presidente de Estados Unidos puede vetarla si obtiene la aprobación del Senado.
"Este es un mensaje firme e inequívoco dirigido a Donald Trump por parte de los estadounidenses: ha llegado el momento de poner fin a esta guerra ilegal y profundamente impopular", publicaron los demócratas en X.
En una audiencia del Congreso, el secretario de Estado, Marco Rubio, dijo que las reservas de uranio altamente enriquecido de Irán eran el centro de las discusiones con Teherán.
Según la prensa estatal, el canciller iraní, Abás Araqchi, afirmó por su parte que las líneas de comunicación con Estados Unidos siguen abiertas, pero advirtió que cualquier ataque israelí contra la capital libanesa, Beirut, como parte de su campaña contra su grupo aliado Hezbolá desencadenaría una "reanudación a gran escala" del conflicto.
- Alto el fuego entre Israel y Líbano -
En Washington, Israel y Líbano llegaron a un alto el fuego tras dos días de conversaciones directas. El pacto exige un "cese completo" de los disparos por parte de Hezbolá.
Además, acordaron "bajo la orientación de Estados Unidos" crear "zonas piloto" en las que las fuerzas armadas libanesas —que han tenido dificultades para contener a Hezbolá— "asumirán el control exclusivo del territorio, excluyendo a todos los actores no estatales", según un comunicado conjunto.
Se planificaron nuevos diálogos para la semana del 22 de junio, con miras a alcanzar un "acuerdo integral".
Sin embargo, Israel y Hezbolá han seguido intercambiando disparos. El grupo proiraní reivindicó ataques con misiles contra el norte de Israel el miércoles y Líbano aseguró que las incursiones israelíes en el sur mataron al menos a nueve personas, incluidos dos paramédicos.
El ejército israelí anunció el jueves por la mañana que había activado alertas aéreas en el norte del país, cerca de la frontera, debido a una "infiltración de una aeronave hostil".
Se suponía que una tregua para detener los combates en Líbano entró en vigor el 17 de abril, pero nunca se ha respetado.
- "Jugando con fuego" -
El ejército de Kuwait condenó el ataque con drones contra su aeropuerto como un acto de "agresión criminal iraní". El Ministerio de Relaciones Exteriores de India dijo que la única víctima mortal era un ciudadano de ese país.
Los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico de Irán, negó haber atacado la terminal área y dijo que se trató de "un error de los sistemas Patriot estadounidenses, que impactaron en la terminal tras no poder interceptar los misiles iraníes".
Esa fuerza de élite también acusó a las fuerzas de Washington de provocar una respuesta al atacar un buque cisterna y una torre de comunicaciones en la isla de Qeshm.
Los nuevos ataques constituyen una de las pruebas más severas hasta la fecha a las que se ha sometido el frágil alto el fuego alcanzado el 8 de abril.
Esa tregua puso en suspenso más de un mes de guerra desencadenada el 28 de febrero por los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán y se ha mantenido en gran medida a pesar de los intercambios esporádicos de fuego.
Trump restó importancia a la reanudación de las hostilidades, al asegurar que "en esa parte del mundo, una cese el fuego es cuando se dispara de manera más moderada".
Mientras tanto, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, acusó a Irán de "jugar con fuego".
C.Neri--GdR