Sí a la carne roja, no a los azúcares: las nuevas guías saludables de Trump
El gobierno de Donald Trump instó el miércoles a los estadounidenses a evitar los alimentos altamente procesados y los azúcares añadidos, mientras promueve el consumo de carne roja y lácteos, alimentos que muchos nutricionistas habían desaconsejado anteriormente.
Las nuevas pautas nutricionales federales enfatizan más las proteínas que las recomendaciones previas. El gobierno publicó un gráfico que sitúa a la carne, los lácteos y las grasas saludables en el mismo nivel que las verduras y las frutas.
Los granos integrales ricos en fibra como la avena están en la parte inferior.
La reacción de nutricionistas y defensores de la salud pública fue dispar: el consejo de reducir el azúcar y los alimentos procesados fue recibido de forma positiva, pero el énfasis en la proteína animal y los lácteos enteros fue "contradictorio".
"Me pareció todo confuso, contradictorio, ideológico y muy retro", dijo Marion Nestle, profesora emérita de nutrición de la Universidad de Nueva York.
El secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr, prometió que las nuevas pautas "revolucionarán" los hábitos alimentarios de Estados Unidos.
Nestle dijo a la AFP que desaconsejar los alimentos altamente procesados era una "recomendación muy sólida", y añadió que la apoya de "todo corazón".
Pero también calificó las nuevas directrices como una victoria para las industrias cárnica y láctea.
Peter Lurie, presidente del Centro para la Ciencia en el Interés Público, dijo en un comunicado que el énfasis en la proteína animal, los lácteos enteros y la mantequilla era "perjudicial", y "socava (...) los consejos basados en la ciencia".
Datos federales muestran que los alimentos ultraprocesados -incluidos los productos horneados, dulces envasados, los snacks salados y los refrescos- representan alrededor del 55% de las calorías en la dieta promedio de los estadounidenses.
V.Bellini--GdR