Mexicanos se protegen del fuerte oleaje causado por el huracán Polo
Habitantes de un importante puerto del Pacífico mexicano instalaron el miércoles bolsas llenas de arena en la orilla de la playa para tratar de proteger casas y negocios de las olas de hasta ocho metros que dejó el coletazo del huracán Polo.
Polo se reforzó en horas de la tarde a la máxima categoría 5 en la escala Saffir Simpson y avanza lentamente sin previsión de que toque tierra.
Sin embargo, el fuerte oleaje y la lluvia causó algunos daños en Lázaro Cárdenas, una importante ciudad portuaria e industrial situada en el sur del estado de Michoacán.
Los vecinos apilaron los bultos frente a sus negocios a la orilla, pero el oleaje los sobrepasó y el agua invadió parte de los establecimientos.
Algunos trozos de muro resquebrajado se observaron sobre los costales.
"El oleaje nos ha afectado mucho", dijo a la AFP Concepción López, dueña de un pequeño hotel con restaurante frente al mar. "Las construcciones de nosotros se han estado desbaratando".
Una de las dos piscinas de otro hotel vecino quedó arruinada. El mar "está destrozando la otra, también me está llegando a la cocina", lamentó su dueña, Gudelia Ochoa. "Tenemos la esperancita de que no nos dañe tanto".
Polo avanza aún a unos 240 km de las costas de Guerrero y se mueve al norte a nivel de Michoacán, donde Ejército y la Guardia Nacional desplegaron 1.700 efectivos. Algunos soldados armados con fusiles custodiaban la playa.
Las autoridades pronosticaron lluvias torrenciales, vientos de 70 a 90 km/h en las costas de Colima, Michoacán y Guerrero y "un oleaje elevado de seis a ocho metros de altura, sin descartar olas mayores".
"Se exhorta a la población ubicada en zonas de alerta y en áreas de riesgo por inundaciones, deslaves o crecidas de ríos a extremar precauciones", indicó en un comunicado Protección Civil.
La temporada de ciclones en México se extiende de mayo a noviembre y afecta cada año las costas del Pacífico y del Atlántico.
Este año se perfila muy intensa, particularmente en el Pacífico, debido al fenómeno de El Niño. Durante este evento las aguas de esa región se calientan significativamente, lo que favorece la formación de huracanes.
A.Sala--GdR